sábado, 24 de abril de 2021

ETIMOLOGÍA: ARRIBA Y SUPERIOR – MEJOR Y GRANDE

 ETIMOLOGÍA – NATURALEZA
ARRIBA Y SUPERIOR – MEJOR Y GRANDE
MAPAMUNDI – PRIMER MUNDO


De la misma manera que nos hemos alejado de la naturaleza, también nos hemos alejado del sentido primigenio de las palabras. Quizá les parezca tonto pero, al igual que físicamente somos lo que comemos, espiritualmente somos lo que pensamos. Y es que hasta las unidades más básicas de toda forma de conocimiento humano están estrechamente ligadas al lenguaje. No podemos llegar a conceptos sofisticados con un conocimiento pobre del lenguaje.




Hemos dejado también de mirar al cielo y hemos perdido la orientación. La palabra “orientar” viene del término “oriente”, y éste del verbo latino “oriri” que significa “aparecer”, “nacer” (de donde nace el sol). En lo referente a la ubicación, para el ser humano el oriente es el punto de referencia por excelencia; no así el norte. La palabra “norte” proviene del vocablo “norð”, del gótico antiguo, y éste del protogermánico “nurtha”, que a su vez deriva del protoindoeuropeo “ner”, que significa "izquierda" (la misma raíz aparece en el latín “sinistra”, que también significa “izquierda”). Significa entonces que el norte estaba a la izquierda del oriente, o sea que el oriente estaba a la cabeza. Esto es tan verdad que, por ejemplo, los mapas egipcios tenían ubicado el oriente como ahora tenemos nosotros ubicado el norte. No era para menos, su Dios nacía allí.

En el universo NO existe el concepto de arriba, abajo, derecha o izquierda. Fueron los europeos, al descubrir y colonizar las “nuevas” tierras, los que encontraron muy conveniente poner el norte arriba. Ellos hicieron los primeros mapas del mundo (mappa mundi en latín). El resultado fue que, casi 500 años después de que Gerardus Mercator dibujase su mapa del mundo en 1569, el norte pasó a significar indiscutiblemente “arriba”. La gran aceptación de este mapa marcó la pauta para que todos dibujen el norte arriba y, como dije, fue muy conveniente mantenerlo así. Pero eso no es todo, al representarlo plano, mientras más alejado de la línea ecuatorial más grandes se ven representados estos países. Inclusive, la línea ecuatorial no la dibujan al centro ¿Quiénes ganaron con esto? Norteamérica y Europa incluido el resto de Rusia, en detrimento de Sudamérica y África que perdieron relevancia. África es más grande que EEUU, China e India juntos, sin embargo nadie le presta atención (esto lo pueden ver aquí, en este mapa real, donde pueden arrastrar los países uno sobre otro: https://thetruesize.com/ ).

Y es conveniente porque arriba significa mejor, lo mismo que la palabra superior ¿Por qué superior tendría que significar mejor? Esto tiene su explicación en los albores de la civilización, cuando el hombre encontró en las estrellas una función utilitaria. El movimiento de los astros era cíclico, constante y, sobre todo, confiable. Los astros les hablaban y les ayudaban. Mirando al cielo (arriba) encontraron la forma de orientarse y de medir el tiempo; dos cosas fundamentales para la supervivencia: poder trazar sus mapas para buscar mejores lugares y saber cuándo cultivar sus campos. De arriba también llegaban la lluvia y los rayos, muy provechosos por el agua y el fuego. Allí arriba encontraron a sus primeros dioses, cuyos representantes en la tierra les predicaban desde un lugar en alto porque arriba es grande, poderoso y mágico. De allí que, en el inicio de las sociedades, la política también tomase las mismas prácticas que la religión. Si dudan esto podemos volver al significado primigenio de la palabra “jerarquía” que en nuestra imaginación representa niveles de arriba hacia abajo. Ésta procede del griego "ἱεράρχης" (hierárchēs) que hace referencia al sacerdote encargado de presidir los ritos sagrados; y ésta de las raíces “ἱερός” (hieró) que significa “sagrado”, y de “ἀρχή” (archē) que significa “primer lugar”, “gobierno”, “mando”.

Aún hoy en día miramos instintivamente hacia arriba para encontrar respuestas a interrogantes que nos sobrecogen. Mirar al cielo ayuda en cierto modo a que nuestro ego no sea tan grande y, a la vez, a ver insignificantes nuestros problemas y preocupaciones; en conclusión, nos ayuda a ser más felices. Hoy en día, como diría Benedetti, el cielo está airado “con helicóptero y sin Dios”.

Raza, segregación y el complejo del "cholo"

RAZA – SEGREGACIÓN – COMPLEJO – CHOLO

Los pueblos antiguos daban más importancia a la filiación familiar o tribal que a los rasgos físicos. Es curioso que los primeros registros de una división de la humanidad en “razas” los encontremos en textos sagrados como, por ejemplo, los del Antiguo Egipto, del judaísmo o del cristianismo.

El concepto de raza con la connotación discriminatoria que conlleva hoy en día, nació en la península ibérica recién en el siglo XIV como medio de segregación y “limpieza” étnica en contra de judíos y moros. En América, para los españoles (recién llamados así con la unión de los reinos de la península) existían tres tipos de razas: la blanca, la negra y la indígena. Aquí confundieron el término indio con indígena (indio en el sentido de indo-americano que aún no existía pero era lo que pensaban). Posteriormente, durante el virreinato establecieron un sistema de “castas” que llegó a considerar hasta 17 “cruzas”. Este sistema de castas se desechó a mediados del siglo XVII debido a que era imposible seguir nombrando nuevas cruzas.

Las ideas asociadas a la raza son producto del colonialismo en el mundo. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, otras potencias europeas, como Gran Bretaña, Francia y Alemania utilizaron el racismo científico como medio para justificar el genocidio y la explotación en sus colonias alrededor del mundo argumentando superioridad. Afirmaban que la especie humana estaba dividida en cuatro razas, nombradas a partir del color de piel: raza blanca, raza negra, raza amarilla y raza cobriza. A partir de mediados del siglo XX, científicos evolucionistas rechazaron el concepto de razas humanas.

La palabra “cholo” no siempre tuvo las connotaciones que tiene hoy en día. Antes de la llegada de los españoles a América, tres pueblos utilizaban palabras homónimas “cholo” (pronunciación igual o similar pero con diferente significado) y ninguna de éstas era despectiva. La primera con que tuvieron contacto los españoles fue con la palabra “xólotl” que significa animal en la lengua de los mexica, el “náhuatl” (que suena bien). Los españoles comenzaron a utilizar esta palabra en forma despectiva porque el perro sin pelo mexicano, el “xoloitzcuintle”, les parecía un animal horroroso. A la llegada de los españoles al Tahuantinsuyo, en la costa norte del Perú habitaba el pueblo mochica en cuya lengua “muchik” se denominaba “cholu” al muchacho o joven. Hoy en día, en la costa y sierra nortes del país se sigue utilizando con el mismo significado y también como muestra de cariño. La tercera palabra homónima que encontraron los españoles es la quechua “chulu”, que significa híbrido o mestizo. Es de esta acepción que se origina la del sentido discriminatorio que se utiliza hoy en día, pero no por el uso inicial de los españoles.

Durante el virreinato se utilizaba “mestizo” y no “cholo” en el sistema de castas, y al iniciarse la república comenzamos a llamar despectivamente indios y cholos a nuestros compatriotas que vivían en la sierra. No suficiente con esto, la palabra “serrano” también pasó a ser un adjetivo despectivo. En los virreinos la palabra despectiva equivalente al “serrano” de hoy en día era “montañés”. Con la independencia, los peruanos de ascendencia europea se despojaron de la denominación “criollo” y comenzaron a llamar así a los nativos blancos, y luego los blancos a la mezcla de éstos con los de otras razas en la costa. El sistema de castas español creó en estas tierras tales “complejos” de ida y vuelta que yo creo firmemente que fue en este punto que se jodió el Perú, con el perdón de los lectores.

Lo curioso para mí es que solemos apreciar todo aquello que fue o que es elaborado por los indígenas, pero despreciamos su “raza”; mientras que por otro lado, despreciamos la herencia europea y su proceder, pero apreciamos su “raza”. Esto manifiesta un “complejo” enorme que a su vez se refleja en la discriminación, que en el caso del Perú es la más alta de Latinoamérica y, por supuesto, nuestro mayor problema. Hay mucho de doble moral en este tema, y esto se puede observar en la cantidad de términos de exclusión con que convivimos los peruanos para sentirnos mejor que el supuesto “de más abajo”: gringo, colorado, blanco, blancón, cholón, cholito, cholo, chontril, indio, chuto, sacalagua, del pelo, zambito, zambo, mulato, chino, ponja, jalado, shipibo, charapa, chuncho, etc. Donde, por ejemplo, blanco es mejor que blancón y cholón mejor que simplemente cholo. Increíble.

Deberíamos sentirnos orgullosos de nuestro rico mestizaje; sin embargo, “cholo” (mestizo), la palabra que nos representa como nación, es la misma que simboliza por excelencia el odio, el desprecio, el mal gusto y la viveza criolla entre otras “perlas”. No creo en una eliminación del uso cotidiano de este vocablo, sino más bien en su necesaria reivindicación como expresión de nuestros valores e identidad nacional a través de una política de estado. Allí sabremos lo mucho que vale el "cholo".

PD: No confundir con el acriollado o con el criollazo, esos sí que caen mal.

¿Por qué le dicen "tombo" a los policías?

 POLICÍA – UNIFORMES – BOTONES – TOMBO

La noción o concepto de fuerzas del orden es muy antiguo pero la palabra policía y la institución policial no lo son. La palabra "policía" deriva del idioma francés y su uso con este fin recién data del siglo XVIII. De manera indirecta deriva del latín “politīa”, y esta del griego “polis” que significa ciudad.




Alrededor del mundo la policía hoy en día es básicamente la misma, aunque pueda tener divisiones por su ámbito de jurisdicción (internacional, estatal, federal y hasta municipal) o por su tipo de trabajo, que podría ser de investigación, control de infraestructura, tránsito, etc.; pero la idea de policía tal como la conocemos se ha consolidado hace sólo unas décadas y en cada lugar del mundo ha tenido su propio proceso, ya que las guardias se creaban por conveniencia y por seguridad de los gobernantes de turno.

Haciendo una rápida revisión histórica de las fuerzas que mantenían el orden interno en nuestro país, podemos ver que durante el Imperio Incaico el funcionario que observaba el cumplimiento de los mandatos del Inca era el tucuyricuy (en quechua “tukuy”= todo y “rikuy” = ver, divisar). Con el virreinato llegaron los cabildos y luego las intendencias. Después de nuestra independencia tuvimos la Guardia Cívica (San Martín), luego la Milicia Cívica (Bolívar), posteriormente la Guardia Nacional (Castilla), luego la Gendarmería Nacional (Echenique), la Guardia Civil del Perú (Pardo), la Guardia Republicana del Perú (Leguía), el Cuerpo de Investigación y Vigilancia / la Policía de investigaciones del Perú (Bustamante), y finalmente la Policía Nacional del Perú (Alan García) que nació de la unión de los tres cuerpos existentes: la Guardia Civil del Perú, la Policía de Investigaciones del Perú y la Guardia Republicana del Perú.

Uno de los primeros cuerpos de policía del mundo, como institución del estado, fue el de Argentina (1821); inclusive anterior a la policía metropolitana de Londres, la famosa Scotland Yard (1829). A fines del siglo XIX como parte de algunos cambios y restructuraciones en la policía de Buenos Aires, ésta copió el modelo del uniforme de policía inglés. Esto no era nada raro, ya que en la era victoriana los ingleses marcaban la pauta de la moda, entre otras tantas cosas, y los uniformes de sus fuerzas armadas estaban entre los más elegantes del mundo. Desde comienzos del siglo XIX hubo grandes cambios en los uniformes militares de esa parte de Europa; por ejemplo, se incorporaron charreteras que ensanchaban los hombros, también cascos y sombreros altos para dar porte al que los usaba y así inspirar mayor respeto. Así mismo, se agregaron muchos botones dorados o plateados con los escudos del país o de las instituciones, inclusive en doble fila y en los bolsillos y las caponas. Sólo la gente adinerada usaba botones finos y éstos eran realmente bellos para la época.

Como decía, la policía argentina copió el uniforme inglés de policía y en éste resaltaban de tal manera los botones que era imposible no reconocer a los agentes por aquellos. Alrededor de 1890, en lunfardo, jerga delincuencial argentina, se comenzó a denominar “botón” al agente policial. Y cuando este apelativo fue tomando el significado de soplón o delator, en el vesre ("revés", al revés), una forma de jerigonza de la clase baja argentina, se empezó a llamar “tombo” al policía. En conclusión, “tombo” es el vesre del lunfardismo “botón”.

En el Perú “tombo” era la denominación coloquial que se le daba al antiguo guardia civil porque, al ser más recientes, a los integrantes de la Guardia Republicana se les conocía como “repuchos”, y a los de la Policía de Investigaciones como “rayas” (debido a sus trajes azules con rayas delgadas). Luego, cuando se unificaron las fuerzas policiales, se generalizó para nombrar a todos ellos.

Esta jerga, que es por cierto despectiva y desagradable, también se usa en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, Uruguay y Venezuela. En el Ecuador sólo se utiliza para denominar al policía de tránsito.

Como siempre, a las pruebas me remito, vean los botones en esta imagen que les he armado.

DISEÑO DE LOS FÓSFOROS “LA LLAMA”

SABOGAL, FIGUEROA Y EL INDIGENISMO

Es preocupante la facilidad con que una noticia falsa puede hacerse “creíble” en la Internet. Basta que una persona publique algo que resulte muy interesante o de interés común y que no existan datos que la contradigan para que se haga viral sin base ni fundamento. Y cuando se hace viral, la mayoría de internautas la toman por cierta porque las publicaciones más recientes son lo primero que nos muestran los motores de búsqueda.




El 19 de marzo (día de San José) es el onomástico del gran pintor, profesor y ensayista cajabambino José Sabogal (1888 – 1956), uno de los más importantes líderes del movimiento indigenista peruano. Y con ese motivo, en marzo de 2019, un usuario de Facebook lanzó una publicación indicando fehacientemente que Sabogal diseñó el empaque de la marca de fósforos “La Llama”. La información corrió como reguero de pólvora, medios aparentemente serios de información digital, sitios web y usuarios replicaron la noticia. Pero cualquiera que conozca la obra de Sabogal o busque en la red puede ver que las características de su pintura no coinciden con ese diseño; no tiene la textura, el color ni la forma utilizadas por éste.

En realidad, el autor del diseño de la caja de fósforos "La Llama" es el pintor, fotógrafo y político ancashino Juan Manuel Figueroa Aznar (1878 – 1951) que vivió en el Cusco, especialmente en Paucartambo de donde fue elegido diputado suplente (1913 – 1918). Considerado uno de los representantes más destacados del florecimiento fotográfico del Cusco (inicios del siglo XX) y asociado al círculo intelectual del indigenismo. La obra la realizó a pedido de su amigo Sben Ericson, colaborador de la Compañía Sueca de Fósforos que se instaló en Perú en 1925.

He analizado este dibujo y a mi modo de ver es una genialidad. Para el nombre se escogió una palabra homónima que nos da la idea de fuego y que también denomina a nuestro camélido sudamericano: La Llama. Los colores utilizados son los mismos que se pueden observar en la flama de un fósforo. La composición de la pintura es muy simple pero a la vez muy interesante: una llama parada en una planicie andina, al fondo a la izquierda el nevado Ausangate (quinto más alto del Perú) y detrás el mundialmente famoso amanecer de Paucartambo (Mirador Tres Cruces). Todo dentro de un marco con símbolos andinos.

Es una composición de un amanecer inexistente porque amanece por el oriente y Parcautambo está al norte del nevado, pero lleva una tremenda simbología desde la cosmovisión andina. El Ausangate es sagrado porque allí “nace la energía que fertiliza la Pachamama”. En el Mirador de los Tres Soles (“tres cruces” en la acostumbrada superposición católica de simbolismos) se observa uno de los amaneceres más bellos del mundo (sólo hay tres lugares en el mundo con estas características), y en él tiene lugar una de las celebraciones ancestrales indígenas del solsticio de invierno, que constituye el día más corto del año. Y la llama era el animal domesticado más apreciado por los antiguos peruanos debido a su carne, su lana y su utilidad como bestia de carga.

Pienso que es muy poco conocido, a pesar de ser un lindo diseño digno representante del indigenismo peruano.

MARMOTA - EL DÍA DE LA MARMOTA – LA PELÍCULA

(sólo para los cinéfilos)

Algunos granjeros de EE.UU. y Canadá utilizan un método de carácter popular para predecir el final del invierno. Este consiste en sacar a una marmota de su sueño invernal el día 2 de febrero, y si al salir ésta deja la madriguera significa que el invierno terminará pronto; por el contrario, si se mete nuevamente en ella significa que el invierno durará seis semanas más.

Esta tradición se celebra en muchas poblaciones con el nombre de “El día de la marmota”, pero las más famosas son dos: una de Canadá donde la marmota se llama “Wiarton Willie”; y otra de Punxsutawney, Pensilvania, EE.UU. que se celebra hace más de 130 años, donde la marmota se llama “Phil”. Ésta última es la que fue inmortalizada en la película “Groundhog Day”. La marmota no es la misma siempre ya que este animalito vive sólo 15 años. Es un roedor emparentado con las ardillas pero más grande; vive en frías zonas montañosas y almacena comida e hiberna en su madriguera alrededor de siete meses.

Es muy probable que hayan visto la película “Groundhog Day” (Atrapado en el tiempo, Hechizo del tiempo, o El día de la marmota, según el lugar de Hispanoamérica donde se proyectó) fue producida en 1993, protagonizada por Bill Murray y Andie MacDowell, y dirigida por Harold Ramis (uno de los “cazafantasmas” junto con Bill Murray). Sería interesante que vuelvan a verla desde otra perspectiva. Se darán cuenta que esta no es una simple película cómica, sino más bien una película de alto contenido moral y metafísico. Esta obra se agregó en 2006 al Registro Nacional de Cine de los Estados Unidos como "cultural, histórica y estéticamente significativa"; y forma parte de las diez mejores películas estadounidenses en la categoría de "Cine fantástico".

Sin proponérselo, esta película explica muy bien la teoría del eterno retorno de Nietzsche: el ser humano logrará transformarse en un hombre superior cuando logre vivir sin miedo y por consiguiente amar la vida, para así desear el eterno retorno (así habló Zaratustra / 1883-1885). Este no es un concepto nuevo, en el pensamiento oriental (budismo, hinduismo) el eterno retorno llevará a la perfección del universo, pues en cada reinicio se pulirá cada hecho hasta ser perfecto. En occidente, el eterno retorno es una concepción filosófica postulada por el estoicismo, que planteaba una repetición del mundo en donde éste se extingue para volver a crearse.

Durante la película, nada ni nadie explican por qué Phil Connors (Bill Murray) se encuentra atrapado en el tiempo repitiendo el mismo día una y otra vez. Él es un arrogante meteorólogo de la televisión de Pittsburgh que por cuarta vez cubre el evento anual del Día de la Marmota. Es curioso que Phil también sea el nombre de la marmota y esto podría hacernos pensar que es un simbolismo, ya que este animal repite lo mismo todos los años. En la película tampoco se ve o se habla de ninguna maldición, de brujos, hechizos, cruces, palomas, algún dios o castigo divino; lo que nos lleva a pensar que es estrictamente existencial, y que la virtud y el altruismo no necesariamente tienen que ver con la religión. Aunque podríamos decir que el protagonista incurre en los siete pecados capitales.

Phil Connors pasa por diversos momentos: de estar sorprendido a aprovechar la situación, de caer en el tedio y la apatía a sentirse inmortal, de creerse Dios a entrar en angustia y reconocer que no es una buena persona, para finalmente despojarse de todo orgullo y egocentrismo, dedicando su vida a servir a los demás sin esperar nada a cambio. Y aunque sus buenos actos se desvanecen, comienza a sentir satisfacción en todo lo que hace día por día.

Pienso que la frase clave en la película sería: “No importa lo que pase mañana o el resto de mi vida, ahora soy feliz”; y la que confirmaría la transformación del protagonista (no vivió “un día siguiente” durante muchos años): “¿Hay algo que pueda hacer por ti hoy?”.

Me parece que la moraleja de ésta película podría ser: “SI EL ENTORNO NO CAMBIA, EL QUE DEBE CAMBIAR ES UNO MISMO” (muy adecuada para estos tiempos de pandemia).

Aquí les dejo el link de la película en español latino. Tengan un excelente día de Navidad.



GET TOGETHER

"El amor es (por ejemplo) simplemente una canción que cantamos y el miedo es la forma en que morimos. Puedes hacer vibrar las montañas o hacer llorar a los ángeles; aunque los pájaros vuelen y no sepas por qué..."

Escuchaba esta linda canción de 1967 y la letra me pareció apropiada para el tiempo que estamos viviendo. Pienso que es una lástima que la espiritualidad del movimiento "hippie" haya sucumbido al materialismo brutal de las décadas posteriores.


"Algunos vendrán y otros se irán, de hecho pasarenos, y al final cuando el que nos dejó aqui vuelva por nosotros, seremos simplemente un fugaz rayo de sol desvaneciéndose en la hierba. Vamos gente, sonrían a su hermano, júntense todos y traten de amarse ahora mismo..."




https://www.youtube.com/watch?v=a2s2feMilHE

sábado, 8 de septiembre de 2018

La Historia del dólar

La Historia del Dólar


EL FLORÍN, EL THALER Y EL REAL DE 8, ANTECESORES DEL DÓLAR

En 1516 se descubrió una mina de plata en Joachimsthal  (“Valle de San Joaquín” en español), en Bohemia (una de las tres regiones de la República Checa), y su producción era tan grande que, para sacarle la vuelta al límite de almacenaje de plata en lingotes establecido por el Sacro Impero Romano Germánico, se comenzaron a acuñar florines hacia el año 1519; en realidad su equivalente, ya que el florín fue una moneda medieval emitida en Florencia desde 1252 que se convirtió en la moneda de oro de referencia en Europa en los siglos XIII, XIV y XV, dado que la República de Florencia era una potencia mercantil y económica en el Mediterráneo.  Así que las nuevas monedas acuñadas concretamente se denominaron Joachimsthaler Gulden (florines de Joachimsthal), posteriormente sólo Joachimsthaler, y luego simplemente thaler. En los dialectos alemanes del Norte (bajo alemán) su pronunciación era daler. Antes de 1600, el nombre pasó al inglés como “dollar” para designar a diversas monedas de plata de los estados germanos. El Thaler circuló por toda Europa durante siglos.

En 1497, poco después del descubrimiento de América, los Reyes Católicos hicieron una reforma monetaria e instituyeron el “real de a 8” (moneda de plata también conocida como dólar español, peso fuerte o peso duro); pero fue Carlos I rey de España y V de Alemania que, para competir con su equivalente el Thaler,  le dio gran impulso mandándola a acuñar en México y distribuyéndola desde allí al resto de América, España y Filipinas. Posteriormente, con el descubrimiento de los enormes yacimientos de Potosí, las monedas se acuñaron por millones en Bolivia, México y Perú. En esa época, que el valor de la moneda estaba determinado por su peso y la fineza del metal, el dólar español se convirtió en la primera moneda de valor universal con aceptación en Asia, África, Europa y América.

Thaler o Tálero



Las Trece Colonias británicas en América del Norte utilizaron prontamente los “spanish dollar” debido a la fineza de su contenido en plata y a su relativa abundancia en el mercado (mayor que la libra) y junto al thaler de María Teresa de Austria  fueron monedas de uso corriente. En 1792, tras su independencia, fue fácil adoptar “dollar” como nombre oficial de su nueva divisa y crear el dólar estadounidense, equivalente al peso español; pero resultó mucho menos popular que éste último, que era más pesado y tenía mejor plata. Recién en 1857 fue abolido el uso del dólar español en EEUU.

Hoy en día, el dólar, como nombre de moneda oficial, es uno de los más extendidos del mundo y se utiliza en 35 países y 7 territorios. El dólar estadounidense se usa en 7 de estos países y en los 7 territorios.


LA JERGA DEL DÓLAR

¿Por qué le dicen "cocos" a los dólares?

Porque George Washington está en los billetes de un dólar; así que, por ejemplo, 100 dólares son 100 Georges que equivale a decir 100 Jorges (Cocos).

¿Por qué a los dólares les dicen “bucks”?

Porque es la forma abreviada de “buckskin”  (ante o piel de ciervo), y las pieles eran la unidad de comercio que usaban los indios en Norteamérica.


¿DE DÓNDE VIENE EL SIGNO “$”?

Según la mitología griega, Hércules había puesto dos pilares o columnas en el Estrecho de Gibraltar, que marcaban el límite del Mundo. Carlos I de España (también conocido como Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico), como expresión del dinamismo del nuevo Imperio español, utilizó la frase Plus Ultra (“Mas Allá” en latín) en su escudo y monedas. Cuando en 1610 se empezaron a acuñar en América los dólares españoles, la banda Plus Ultra con forma de “S” fue puesta alrededor de las columnas de Hércules, como se puede ver en la imagen adjunta. De la banda en forma de S y de las dos columnas de Hércules es que se creó el signo de dólar. Hoy en día está cayendo en desuso la doble línea vertical y sólo se utiliza una.