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lunes, 7 de noviembre de 2016

Etimología (con sentido) de Arequipa

¡PELIGRO! ¡POST EXTENSO!

(pero buenísimo)


Me llama la atención, el por qué la tradición y la leyenda se impusieron en la explicación etimológica de la palabra Arequipa.

El nombre Arequepay lo llevan hoteles, restaurantes, negocios diversos y hasta una canción de Chabuca Granda. Es mencionado en medios escritos y expuesto por los guías de turismo a cuanto visitante les es posible. Etimológicamente hablando, probablemente sea el significado más difundido en el Perú.

Cuenta la tradición mencionada, que los soldados del Inca Mayta Cápac le pidieron permiso para quedarse en el valle del río Chili porque quedaron maravillados por la belleza del paisaje y la suavidad del clima. Y según esta leyenda, el inca respondió "Ari qhipay" ("Sí, quedaos" en quechua).

Quisiera hacer algunas observaciones que podrían contradecir esto:

Si queremos decir sí en quechua, no se dice Ari sino Arí, con tílde. Las palabras quechuas son graves. No hay palabras esdrújulas o sobreesdrújulas; tampoco hay palabras agudas, salvo estas pocas excepciones: las que llevan el sufijo conjetural chá; unas 8 interjecciones; y un par de palabras que expresan afirmación, Hinayá y Arí.

Mayta Cápac, el cuarto inca, no llegó nunca con un ejército a Arequipa. Perteneció a la fase conocida como Curacazgo del Cusco. Fue Pachacútec, el octavo Inca, el que comenzó con la fase de expansión, llamada también Tahuantinsuyo o Imperio.

Difícil que el inca haya hablado con sus soldados. El Inca jamás tenía trato directo con el pueblo; ni siquiera se le podía mirar a los ojos. Era asistido por familiares, funcionarios y sacerdotes de la nobleza.

La nobleza Inca no hablaba quechua sino puquina que era su lengua críptica; lengua hoy extinta pero de la cual quedan muchos nombres conocidos. El quechua y el aimara eran las lenguas del pueblo.

Una de las características más importantes de nuestra toponimia indígena (o sea los nombres de lugares habitados y no habitados, incluidos ríos, montañas, lagos, etc.) es que indicaban claramente las características físicas del lugar y eran inmediatamente comprensibles para el que hablaba la lengua. No tienen relación con personajes históricos, míticos, religiosos, de situaciones ni menos de acciones, como este caso en particular. Ese es un concepto español y occidental.

Es occidental también el pensar que un súbdito le pudiese decir al Inca: “Jefe, nos cansamos, este valle está muy templado y muy bonito. Nos quedamos”. Peor aún que el Inca le responda: “Quédense, yo me regreso solo y si pasa algo yo mismo soy”.

A muchos nombres propios de lugares y personajes de nuestra cultura andina se les ha querido dar una explicación buscando un origen quechua; pero aquí se incurre en un grave error (aunque podría ser que efectivamente este nombre provenga del quechua). Es verdad que muchos de los lugares en esta parte del sub continente tienen nombre quechua, pero no todos son los nombres originarios. Y esto se dio porque los curas españoles evangelizaron en quechua, ya que era la lengua más comprensible por los antiguos peruanos, y eran estos curas los encargados de elaborar los mapas utilizados en su evangelización. Pero a la llegada de los españoles se estima que las lenguas habladas en el Tahuantinsuyo y en la Amazonia eran más de 300.

Lo que parece ser cierto es que es un nombre que viene de una lengua del lugar (se habló proto-quechua, puquina y aimara en la zona). También que es un nombre formado por dos palabras como la mayoría de los nombres andinos y que tiene que ver con una característica del lugar.

Todo aquel que ha estado en Arequipa y contempla los alrededores del valle puede decir sin la menor duda que la característica más resaltante es la majestuosidad de su volcán. Y existen otras teorías que explican el nombre en este sentido:
  • El Padre Valera afirma que Arequipa, es voz aimara y significa “Trompeta Sonora”.
  • Según Middendorf y Kimmichi, la palabra Arequipa no es quechua sino aimara, significando “Ari” (cumbre) y “Queppa” (detrás); de donde se infiere que Arequipa significa ciudad situada detrás de la cumbre.
  • El bibliógrafo boliviano Acosta sostiene igualmente el origen aimara de la palabra Arequipa, diciendo que “Ari” significa filo y “Quepa” detrás; esto es detrás del borde de la cordillera.
  • Mi abuela, Laura Ladrón de Guevara de las Casas, que escribió un extenso diccionario trilingüe Español-Quechua-Inglés, solía decir que Arequipa provenía de dos voces quechuas, “Areq” (Volcán) y Qhepapi (detrás de); o sea, la ciudad que está “detrás del volcán” viniendo en dirección de la región de habla quechua.


Como dato adicional, que quizá pueda reforzar esta teoría, quisiera hablar del término Characato. El escritor Chalaco Tauro del Pino (nacido en el siglo XX y que nunca fue quechua hablante), nuevamente forzando un origen quechua, dice que el término Characato proviene del quechua “saraqato” (venta de maíz). Otra vez dándole un significado proveniente de una acción y haciendo una comparación forzada. Lo curioso es que Martha Hildebrant se apoya en esta etimología cuando explica que la palabra también se utiliza como gentilicio familiar de Arequipa (como ustedes saben, a los arequipeños se les dice characatos). Cuando lo dice alguien con renombre, se lo da por hecho sin ningún análisis adicional.

Sin embargo, dentro de los pocos datos registrados de la lengua puquina por un fraile a comienzos de la colonia se encontró que “characato” significa cerro luminoso o cumbre reluciente. Es que a mi parecer no habría otra forma de nombrar a este valle dentro del imaginario andino sin hacer alusión al volcán. Esta era la lengua de la cultura Tiahuanaco que ocupó esa región antes de los incas.

Como dijo Ricardo Palma: "No soy muy entendido en el tema...Si hay quien lo explique mejor, que levante el dedo».

Aporte de: HVG


Anotaciones Extra:

Cuando los Incas en el gobierno de Pachacútec inician su política expansionista más o menos el año 1450 D.C., envían un ejército hacia el norte y otro hacia el sur de lo que sería el Imperio del Tawantinsuyu y el ejército del Sur llega a las inmediaciones de la actual ciudad de Arequipa que, viniendo del Cusco, queda justamente detrás del volcán Misti. De allí el nombre.

Laura L.D.G. sobre estas incongruencias idiomáticas, decía también que el nombre con el que conocemos a la Huaca ubicada en Miraflores y que hasta hace unos años era "Huaca Juliana" y después fue "Huaca Pucllana" también estaba equivocado, pues el nombre correcto debe ser "Huaca Qcollana" esgrimiendo para esto razones de peso. Decía que en quechua "Pucllana" quiere decir "juguete", término que no guarda ninguna relación con el centro ceremonial prehispánico. Decía Laura, que el nombre correcto debía ser "Qcollana" que significa "La más importante", término quechua que sí guarda relación con este centro ceremonial prehispánico del valle del Rímac.

Aporte de: Carlos Guzmán Ladrón de Guevara
Doctor en antropología 

lunes, 24 de octubre de 2016

Anécdota



Leyendo unas páginas de "El diccionario del Diablo" (1911) de Ambrose Gwinet Bierce, me encontré con estas líneas que comparto:

Anécdota, s. Relato generalmente falso. La veracidad de las anécdotas que siguen, sin embargo, no ha sido exitosamente objetada:

I.
Una noche el señor Rudolph Block, de Nueva York, se encontró sentado en una cena junto al distinguido crítico Percival Pollard.

Señor Pollard —dijo—, mi libro Biografía de una Vaca Muerta, se ha publicado anónimamente, pero usted no puede ignorar quién es el autor. Sin embargo, al comentarlo, dice usted que es la obra del Idiota del Siglo. ¿Le parece una crítica justa? 

—Lo siento mucho, señor —respondió amablemente el critico—, pero no pensé que usted deseara realmente conservar el anonimato.




II.
El señor W.C. Morrow, que solía vivir en San José, California, acostumbraba escribir cuentos de fantasmas que daban al lector la sensación de que un tropel de lagartijas, recién salidas del hielo, le corrían por la espalda y se le escondían entre los cabellos.

En esa época, se creía que merodeaba por San José el alma en pena de un famoso bandido llamado Vásquez, a quien ahorcaron allí. El pueblo no estaba muy bien iluminado y de noche la gente salía lo menos posible de su casa.

Una noche particularmente oscura, dos caballeros caminaban por el sitio más solitario dentro del ejido, hablando en voz baja para darse coraje, cuando se tropezaron con el señor J.J. Owen, conocido periodista: 

 —¡Caramba Owen! —dijo uno—. ¿Qué le trae por aquí en una noche como ésta? ¿No me dijo que este era uno de los sitios preferidos por el ánima de Vásquez? ¿No tiene miedo de estar afuera? 

 —Mi querido amigo —respondió el periodista con voz lúgubre— tengo miedo de estar adentro. Llevo en el bolsillo una de las novelas de Will Morrow y no me atrevo a acercarme donde haya luz suficiente para leerla.




III.
El general H.H. Wolherspoon, director de la Escuela de Guerra del Ejército, tiene como mascota un babuino, animal de extraordinaria inteligencia aunque nada hermoso.

Al volver una noche a su casa el general descubrió con sorpresa y dolor que Adán (así se llamaba el mono, pues el general era darwinista) lo aguardaba sentado ostentando su mejor chaquetilla de gala. 

—¡Maldito antepasado! —tronó el gran estratega— ¿Qué haces levantado después del toque de queda? ¡Y con mi uniforme!

Adán se incorporó con una mirada de reproche, se puso en cuatro patas, atravesó el cuarto en dirección a una mesa y volvió con una tarjeta de visita: El general Barry había estado allí y a juzgar por una botella de champán vacía y varias colillas de cigarros, había sido amablemente atendido mientras esperaba. El general presentó excusas a su fiel progenitor y se fue a dormir. Al día siguiente se encontró con el general Barry, quien le dijo: 

—Oye viejo, anoche al separarme de ti olvide preguntarte por esos excelentes cigarros. ¿Dónde los consigues?

El general Wotherspoon sin dignarse responder se marchó. 

—Perdona por favor —gritó Barry corriendo tras él—Bromeaba por supuesto. Anda, si no había pasado quince minutos en tu casa y ya me di cuenta que no eras tú.

jueves, 13 de octubre de 2016

Bob Dylan, premio Nobel de Literatura 2016 (WTF!?)



!Sí! ¿!WTF!? Te preguntarás ¿Qué llevó a la Academia sueca a elegir al músico Bob Dylan como el nuevo Nobel de Literatura?


Pues, según el fallo del jurado, que se conoció esta mañana, el músico recibió el premio bajo estos sustentos:
  • "Por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense''.
  • "Bob Dylan es un creador que debe ser leído y no solo escuchado."
  • "Es un gran poeta en la tradición de lengua inglesa".
  • "Ha seguido actuando y reinventándose a sí mismo, creando una nueva identidad".
Sara Danius (vocera de la acedemia)



Lo primero que debes saber es que Dylan también tiene libros y por ahí va la cosa. Por ejemplo, uno de ellos se llama "Tarántula" (1966, publicado en 1971), entre otros, en que a lo largo de sus páginas el músico recorre con su pluma diferentes etapas de su vida. Todo escrito con su marca: un prosa poética que en más de una oportunidad se confunde con verso. Ojo con esto.

Lo más importante es que existen libros que recopilan las letras de las canciones de Dylan y ahí está la clave para comprender por qué el comité sueco eligió esta vez que el Nobel de Literatura sea para un músico: sus canciones son poesía.


Pero, ¿Expresiones como cuáles?

  • "¿Cuántas veces puede un hombre dar vuelta la cabeza, haciéndose el que no ve? La respuesta, mi amigo, está soplando en el viento, la respuesta está soplando en el viento".
  • "El que no está ocupado naciendo está ocupado muriendo".
  • "Doy lo mejor de mi para ser solo como soy, pero todo el mundo quiere que seas como ellos, ellos cantan mientras tu eres esclavo y yo solo me aburro".
  • "La conciencia de todo hombre es vil y depravada, no puedes depender de que ella sea tu guía, cuando eres tú quien tiene que mantenerla satisfecha".   



¿Es en serio? ¿Qué opinan los expertos?

¡Sí! La decisión de la Academia Sueca de conceder el Premio Nobel de Literatura 2016 al músico sorprendió a muchos críticos literarios y periodistas.

"Estoy sin palabras, realmente sin palabras. Están rotas todas las barreras. Esto es totalmente una nueva comprensión de la literatura", dijo el crítico literario de la televisión sueca Ulrika Milles, comentando la ceremonia en directo para la cadena local SVT.

¿Cómo se siente?